¿En qué consiste?
A través de este procedimiento quirúrgico básico, se retira el prepucio en su totalidad, dejando el glande expuesto de manera permanente. La operación se lleva a cabo con sedación o anestesia local y tiene una duración aproximada de 30 minutos.
¿Cuándo está indicada?
Generalmente, se lleva a cabo en situaciones de fimosis, parafimosis y balanitis.
La fimosis es una condición en la que el prepucio está demasiado ajustado, impidiendo que el glande quede completamente descubierto. Esto puede causar dolor y molestias, especialmente durante las relaciones sexuales. La circuncisión soluciona este problema al eliminar el exceso de piel.
En el caso de la parafimosis, el prepucio se retrae y no puede regresar a su posición original, causando hinchazón en el glande, ya que queda “oprimido” por la piel. Por lo tanto, es necesaria la extracción del prepucio para evitar que afecte al área del glande.
Si el glande se ha infectado, generando dolor o molestias, estamos ante un cuadro de balanitis. En tales casos, la circuncisión ayuda a prevenir una infección más grave, la propagación de la infección a otras partes del área genital o la recurrencia del cuadro.
¿Es posible realizar una circuncisión por razones estéticas sin tener fimosis?
Además de por motivos médicos como los mencionados anteriormente, algunas personas eligen la circuncisión por razones religiosas, culturales o para facilitar la higiene de la zona.
¿Cuáles son los beneficios de la circuncisión?
Este procedimiento quirúrgico ayuda a prevenir infecciones del tracto urinario al facilitar la higiene de la zona genital. También reduce el riesgo de un tipo de cáncer muy raro, pero más común en hombres no circuncidados: el cáncer de pene. Además, previene problemas como la fimosis, la parafimosis y la balanitis.
¿Cómo es el proceso de recuperación postoperatorio?
El paciente puede dejar el hospital tras el procedimiento y retomar sus actividades normales, siempre que evite realizar esfuerzos físicos, ejercicios intensos y levantar objetos pesados. Es crucial cuidar la herida quirúrgica y mantener una higiene adecuada hasta que se caigan los puntos (aproximadamente entre 12 y 16 días). Respecto a la actividad sexual, se puede reanudar generalmente a partir de la cuarta o quinta semana después de recibir el alta médica.





